Las armas medievales

Los guerreros medievales usaban todo tipo de armas (espadas, lanzas, ballestas, cuchillos). Las más potentes en la distancia eran las ballestas. Un adiestrado ballestero, bien apostado en la muralla o en la torre, podía causar estragos entre sus enemigos.

Para mejorar su efectividad, las puntas de las saetas eran untadas con cera de abeja para penetrar las armaduras de los caballeros. Los arcos largos, en cambio, servían para las grandes distancias y eran más rápidos de disparar que las ballestas. Había puntas de flecha preparadas para cada ocasión (para traspasar armaduras, para matar caballos...).

La Crónica del rey Jaume I nos ha dejado muchos pasajes donde se describen muchas de las batallas y los asedios que el monarca llevó a cabo.

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