Castillo de Sagunto

Castillo de Sagunto
Castillo de Sagunto
Castillo de SaguntoCastillo de SaguntoCastillo de SaguntoCastillo de SaguntoCastillo de SaguntoCastillo de SaguntoCastillo de SaguntoCastillo de Sagunto

Estratégica fortaleza de origen romano en el cruce de caminos de Aragón, Cataluña y Valencia.

Acceso a pieVista panorámica

Carrer del Castell, s/n

46500 - Sagunto

 962.617.267

 

El castillo de Sagunto, de origen romano, ocupa la gran extensión del cerro que domina la población. Totalmente amurallada, esta imponente fortaleza tiene vestigios romanos, visigóticos, árabes, cristianos y modificaciones de siglos posteriores, coincidiendo con los distintos acontecimientos bélicos que se han ido sucediendo a lo largo de su historia. Su perímetro coincide con el de la época islámica.

Fue en este recinto donde tuvo lugar el famoso asedio de cartaginés Aníbal a la inquebrantable población adscrita a Roma.

Su posición estratégica permitía controlar los movimientos provenientes desde Aragón, Cataluña y Valencia, al estar ubicado en el cruce de caminos.  

El castillo se divide en siete recintos: la plaza de Almenara, denominada Saluquia por los árabes (con aljibes, pavimentos romanos y construcciones de distintas épocas), la plaza de Armas o de Santa María Magdalena (núcleo central del castillo, donde han salido a la luz restos del antiguo foro romano, con templos y columnas, cuya capilla albergó la imagen de la Virgen que denomina el espacio), la plaza de la Conejera (que formaba parte de la albacara de los árabes), la plaza de la Ciudadela (en la parte más alta), la plaza del Espolón o del Dos de Mayo (en honor a la defensa de los saguntinos ante las tropas francesas durante la Guerra de la Independencia), la de San Fernando y la de Estudiantes o de San Pedro.

El recinto de la plaza del Dos de Mayo fue contruido tras la conquista cristiana para incorporar una torre albarrana, habitual en las construcciones islámicas, que se ubicaba extramuros, a modo de atalaya y primera zona de defensa de la fortaleza.  

Detrás de la antigua residencia del Gobernador se ubicaban los calabozos, que tenían el sobrenombre de las leoneras.  

Durante la época medieval la actividad del castillo se concentraba en dos núcleos. El primero, formado por la plaza de Armas y la de Almenara, y el segundo que se ubicaba al otro lado, alrededor de la plaza de la Ciudadela. Desde ambos lugares partía la muralla que envolvía la ciudad.

La entrada principal al castillo en la época musulmana, con el habitual sistema de recodo, se encontraba en un acceso por la plaza de Estudiantes. Lugar donde se ubicó, al lado de la muralla, el cementerio judío durante la Edad Media. Tras la dominación cristiana se cierra esta entrada y se abre la Porta Mayor, con acceso al antiguo foro romano y a la plaza de Armas.

En siglo XVI, la fortaleza tuvo que ser adaptadas a las nuevas necesidades defensivas. En 1562, el ingeniero militar italiano, Juan Bautista Antonelli, restructuró las plazas fuertes por encargo de Felipe II.  

El castillo tenía un estudiado sistema de aprovisionamiento de agua y cada uno de los recintos tenía su propio aljibe, alguno de procedencia romana.

En el interior del castillo se halla el Anticuario Epigráfico, magnífica colección, cuya mayor aportación de piezas procede del antiguo Foro Romano y restos de la judería de Sagunto.   

 

Invierno:
Martes a sábados de 10 a 18 h.
Domingos y festivos de 10 a 14 h.

Verano:
Martes a sábados de 10 a 20 h.
Domingos y festivos de 10 a 14 h.
Cerrado 1 de enero y 25 de diciembre.
              

Entrada gratuita

El centro histórico tiene circulación restringida. Desde la plaza Mayor se tarda unos diez minutos en acceder caminando al castillo.

 

Enlaces de interés

Castillo de Sagunto - rutas por su historia

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