Castillo de los Calatravos
El castillo está situado en la llamada loma de Pui Pinos. A él se accede tras ascender por el pronunciado camino de ronda y tras pasar por el robusto arco de entrada, el cual, siguiendo el esquema de las fortificaciones islámicas, se dispone perpendicularmente al muro. Los últimos estudios llevados a cabo parecen indicar que el primitivo castillo de Alcañiz fue una de las primeras construcciones de la península en adoptar, a principios del siglo XIII, el modelo denominado Felipe Augusto, caracterizado por su planta regular, por las torres que la flanquean y por la existencia de un patio interior al que dan las diversas dependencias. En él se distinguían una zona con clara funcionalidad religiosa -localizada en la parte norte- y otra de carácter militar -emplazada en la parte meridional. Los principales restos de la zona religiosa son la capilla, el claustro y el conjunto de la torre del Homenaje; los restos de la zona de carácter militar debieron de ser caballerizas y zona del cuerpo de guardia.
El castillo de Alcañiz conserva uno de los conjuntos de pintura mural más interesantes de Aragón, con la singularidad de que gran parte de sus pinturas son de temática civil, materia escasamente desarrollada en el panorama general de la pintura mural gótica en España. Estas pinturas datan de la primera mitad del siglo XIV, y constituyen una interpretación regional o local del estilo franco-gótico o gótico-lineal.
Tras un periodo de ruina, en 1925 el castillo de Alcañiz fue declarado Monumento Nacional, y ya en los años cincuenta fue parcialmente reformado. En la década siguiente, y con la intención de habilitar parte de él como Parador Nacional, se llevó a cabo una profunda reforma y consolidación de este magnífico conjunto.
Fuente Ayuntamiento Alcañíz






